Incidencias en la salud

La legislación europea prohibió el uso de amianto desde enero de 2005 debido a los informes médicos que demostraron la relación directa del uso de este material con varias enfermedades pulmonares graves.
Las más frecuentes son:

· Asbestosis: Esta fue la primera enfermedad que se relacionó con la utilización de asbesto. Se produce al respirar o exponerse a las fibras de amianto y se reconoce por provocar unas lesiones similares a cicatrices en los pulmones y la pleura (la bolsa que los recubre).
Habitualmente, se presenta en los trabajadores de la industria del amianto, ya que es el polvo de este material el causante de esta enfermedad.
Los afectados sufren dificultades severas para respirar, tos frecuente y, en los casos más graves, dilatación del corazón, lo que les produce incapacidad e incluso la muerte.

· Cáncer de pulmón: En 1935 ya se redactaron informes médicos relacionando el amianto con el cáncer de pulmón. Los primeros síntomas se suelen tener a largo plazo, incluso 40 años después de la exposición al polvo de asbesto. Además, está demostrado que los trabajadores de las industrias productoras son más proclives a la aparición de cáncer en otras partes del cuerpo, como el estómago, páncreas, riñones o intestino.

· Mesotelioma: Se trata de un tumor maligno primario, que afecta con más frecuencia a la pleura y, en menos ocasiones, al peritoneo, que es el tejido que envuelve los órganos de la cavidad abdominal.