Orígenes del amianto

Aunque habitualmente se utilizan como sinónimos los términos amianto y asbesto, la RAE las diferencia en su diccionario:

Asbesto (del latín asbestos, y este del griego ασβεστος [asbestos], ‘incombustible, inextinguible’): mineral de composición y caracteres semejantes a los del amianto, pero de fibras duras y rígidas que pueden compararse con el cristal hilado.

Amianto (del latín amiantus, y este del griego αμίαντος [amíantos], ‘sin mancha’): mineral que se presenta en fibras blancas y flexibles, de aspecto sedoso. Es un silicato de cal, alúmina y hierro, y por sus condiciones tiene aplicación para hacer con él tejidos incombustibles.

En documentos de la antigua Roma ya existían referencias a este mineral, e, incluso, hay datos de su extracción en la isla de Creta de hace más de dos mil años, desde donde se trasladaba a Roma, Egipto y Grecia.